Descubra el Museo catedralicio, afincado
en Casa de la Contaduría del Cabildo.
Uno de los mejores museos eclesiásticos
de España donde Arte y Religión encuentran
la simbiosis perfecta.
Cuando se llega a Cádiz, no
puede olvidarse un paseo por el barrio del Pópulo.Aquí
en el Pópulo, junto a la Catedral Vieja de
Santa Cruz, vecina del mar, se encuentra la Casa de
la Contaduría del Cabildo, donde tiene su sede
el Museo Catedralicio. Se trata de un conjunto de
tres edificios de los siglos XV y XVI, restaurados
con gran acierto, que atesoran, sin duda, uno de los
mejores museos eclesiásticos de España.
Recorriéndolo, sorprenderá al visitante
lo variado de su oferta.
También la armoniosa organización
de su contenido, donde Arte y Religión encuentran
la simbiosis perfecta. Asombra la belleza recogida
de su Patio Mudéjar, naciendo junto a los vestigios
romanos y medievales de la zona arqueológica.El
pulso histórico en el recuerdo del Asalto de
Essex, en el interesante cuadro de la Virgen del Pópulo.
Los santos Servando y Germán,
presiden imbuidos de oriental apariencia, la Sala
de los Marfiles. Y nos sobrecoge el realismo sevillano
del Cristo Expirante del Arzobispo Vera. Cuando el
Arte se vuelve oración, asombro en oro y leyenda
de la plata, entramos en la Sala de las Custodias,
donde es pieza fundamental el Ostensorio del Millón.
Su sola contemplación justifica
la presencia en el Museo. Estamos ante una de las
obras maestras de la orfebrería española
del siglo XVIII. La Custodia del Cogollo, la de Ana
de Villa, el Cáliz Gótico, la extraordinaria
pintura de la Inmaculada de la Contratación,
las letras de Santa Teresa y un largo etcétera,
constituyen un apasionante mosaico donde perderse.
También "el saludable
ejemplo de los santos" en la Sala de las Reliquias,
el esplendor de las miniaturas de los Libros Cantorales,
o el cuidado trabajo en los bordados de los ornamentos
sacerdotales.