El Tablao
el Bereber se localiza en el barrio de San Mateo, uno
de los que mejor ha conservado el embrujo medieval en
la ciudad y en el que se encontraba durante la etapa
musulmana la mayor cantidad de palacetes y grandes casas.
Solar de buena parte de la nobleza durante los siglos
XV y XVI, sus edificios son aún reflejo de aquella
realidad.
El Tablao está ubicado en
la calle cabezas, en una casa-palacio. Es un pequeño
compendio de la evolución de la arquitectura
en el bajo Guadalquivir desde la edad Media hasta
la época moderna. Es también, reflejo
de la sabiduría tradicional en el que las construcciones
de épocas anteriores se integraban armónicamente
con las más recientes.
La parte más antigua de esta
casa, se fecha a finales del siglo XV o muy principios
del siglo XVI. Estas son las estructuras que conforman
el primer patio de la derecha y el cuerpo de construcción
de los aseos.
En éstos últimos se
aprecia la portada original de la casa, sobria, fuerte,
noble, con todas las características de los
últimos momentos del medievo y con el sabor
añejo y autóctono de la influencia islámica.
También se encuentra en este
patio una ventana con el arco enmarcado por un alfiz
que es también de tradición mudéjar.
El resto del edificio pertenece a dos momentos principalmente:
El siglo XVI y el Siglo XVIII. De aquél se
conserva una galería del patio con columnas
cuyos capiteles son las características de
ese momento y recibe el nombre de capiteles de castañuelas,
por los estilizados motivos florales que los decoran.
La otra galería se levantó en el siglo
XVIII, así como el resto de las construcciones
que se encuentran a sus espaldas y que envuelven a
uno de los jardines.
En resumen, esta casa-palacio, en
la que entre sus muros se conserva adormecido el paso
de la historia, es el reflejo de la evolución
de los estilos arquitectónicos de la zona,
es el resultado de una forma de vivir más pausada,
más consciente de sí, más humana.