Desde
la más remota antigüedad, el caballo ha
sido, junto al vino y el flamenco, uno de los elementos
más representativos y emblemáticos de
Jerez, alcanzando su punto álgido en el siglo
XV, cuando los monjes de la Cartuja culminaron un largo
proceso de selección equina, dando lugar a los
famosísimos caballos cartujanos.
En la actualidad, espectáculos
ecuestres regulares como los que ofrece la Real Escuela
Andaluza del Arte Ecuestre y la Yeguada de la Cartuja
– Hierro del Bocado, la celebración de
la Feria del Caballo y otras manifestaciones hípicas
durante las Fiestas de Otoño, permiten disfrutar
de la belleza de este noble animal.
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